Aprender haciendo… y también sonriendo

Las Escuelas de Campo Agropecuarias (ECA) son espacios de aprendizaje vivo, donde los productores fortalecen sus conocimientos a partir de la observación, la experimentación y el análisis de sus propias realidades productivas. Sin embargo, en Fucocat entendemos que el aprendizaje también puede ser dinámico, cercano y divertido.

Durante una de las jornadas de ECA, implementamos una metodología de extensión rural innovadora, en la que, a través de una presentación de títeres, se generó conciencia entre los productores sobre la importancia de los procesos formativos del proyecto. De manera amena y participativa, se abordaron temas clave como el cuidado del cultivo de cebolla, el uso responsable de agroquímicos y las buenas prácticas agrícolas.

Esta actividad permitió que los mensajes técnicos llegaran de forma clara y memorable, fomentando la reflexión y el diálogo entre los participantes. Al integrar herramientas lúdicas dentro de la ECA, se fortalece el aprendizaje colectivo y se promueve una mayor apropiación de los conocimientos adquiridos.

En Fucocat seguimos apostándole a metodologías que no solo formen productores más capacitados, sino también comunidades rurales más conscientes, participativas y comprometidas con el desarrollo sostenible de sus fincas.